Todos y todas de alguna manera le debemos la vida a un baile. El mundo entero procede de esa energía vital que cada mujer tendría que conocer, reconocer y reproducir cada vez que se le antoja.
Un viaje de exploración para dibujar juntas un nuevo mapa que nos conduzca a la libertad y al placer de ser quien somos. La Naturaleza será nuestra guía.