Todos y todas de alguna manera le debemos la vida a un baile. El mundo entero procede de esa energía vital que cada mujer tendría que conocer, reconocer y reproducir cada vez que se le antoja.
Todos y todas de alguna manera le debemos la vida a un baile. El mundo entero procede de esa energía vital que cada mujer tendría que conocer, reconocer y reproducir cada vez que se le antoja.
