La primera visita ginecológica es un momento importante en la vida de una mujer.
Muchas de mis pacientes me preguntan cuando es el momento más adecuado para que sus hijas adolescentes se visiten conmigo.
Por lo que sé y por lo que he entendido en estos años, es bueno ofrecer la oportunidad de una primera visita ginecológica cuando las chicas muestren interés por la sexualidad.
Mientras que la llegada de la menstruación es un ámbito que la madre debe saber atender (me encanta ofrecer talleres para madres cuyas hijas están a punto de tener su primera regla*), el territorio de la sexualidad abre las puertas a otras relaciones, a otro amor, tan intenso cuanto el amor hacia la mamá.
En esta esta etapa la palabra materna sigue siendo fundamental, pero otras voces, otros modelos femeninos pueden enriquecer la visión de la joven.
La sexualidad es abertura, es descubrimiento del cuerpo y de las emociones, nos hace crecer, pero necesitamos instrucciones ya que el bosque está lleno de lobos. Y no me refiero a los lobos de piel, pelos y más atributos, me refiero a la desinformación, a la baja autoestima, a un sentimiento deformado del cuerpo, a las creencias, a las tendencias y -atención- a las repeticiones transgeneracionales.
¿La mamá debe entrar o no en la primera visita de su hija?
¡Gran pregunta! Yo diría que depende de los casos, de la edad de la joven, de su necesidad de que la madre le acompañe, más que del deseo de la madre de acompañar a su hija. Puede que la mamá entre al principio y luego salga para dejar que su hija se exprese y haga preguntas incomodas. Puede que la joven decida entrar sola al principio y luego, para saber algo que considero importante, invite la madre a entrar.
Eso sí, si decide entrar, tiene que estar abierta a que yo le pregunte sobre su historia sexual, ya que esta historia está inscrita en el inconsciente de su hija. Conocerla le ayudará a aclarar sentimientos.
Si la joven no ha tenido aun relaciones sexuales con penetración la exploración es externa. Con un espejo puede descubrir sus genitales, siempre que le apetezca. Si hay dolores menstruales puede ser útil una ecografía trans-abdominal. Si la chica ya ha vivido relaciones con penetración, puede ser interesante conocer su vagina y cuello uterino a través del especulo y una ecografía trans-vaginal.
Finalmente la visita se convierte en un encuentro intimo.
Obviamente es el momento para tratar cuestiones relacionadas a la regla, a la anticoncepción, a la prevención de enfermedades de transmisión sexual. Aunque el sistema escolar se ocupa de cubrir estos aspectos, siempre está bien repasarlos.
Si estás interesada, no dudes en contactar conmigo a través de mi correo info@ariannabonato.com o del whattsapp 662546685.
